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Hay quien dice que nunca podremos saber exactamente qué ocurre en la mente de un niño conforme se forja su facultad creativa. Howard Gardner, creador de la teoría de las inteligencias múltiples, está de acuerdo. Otras opiniones establecen que por ahora no podemos saberlo porque no tenemos medios. Ha existido, por supuesto, quien ha abordado de manera negativa o incluso destructiva estos asuntos. Estas palabras lee el conferenciante, escandalizado porque nacieron del puño de la afamada María Montessori:

“Esos horribles pintorrejeos no son sino monstruosas expresiones del desorden intelectual, solo demuestran que el ojo de esos niños carece de educación, la mano es inerte y la mente insensible por igual a lo hermoso y a lo feo, ciega ante lo verdadero así como ante lo falso (...) no revelan el alma sino los errores del alma”.

Pero Machón no se ha conformado con esta resignación, porque no está dispuesto a excluir al Arte del fructífero mundo de la indagación científica, porque “el garabateo no es pasatiempo, es investigación”. Se acuerda de Picasso, se acuerda de Pollock, se acuerda de artistas que han simulado el proceso de abstracción que supone el garabato infantil, que si bien aún no demuestran el origen de nuestras capacidades abstractivas, pero sí sus características y modos de funcionamiento.

 

Machón cita al psicólogo Jean Piaget, a quien admira profundamente, y que en su obra “La formación del símbolo en el niño”, estudia la facultad semiótica infantil y concluye que toda simbolización parte de objetos concretos que vienen dados de la realidad. El niño toma los medios de su entorno durante sus primeros tres años de vida, hasta que logra interrelacionarlos y poco a poco “objetualizarlos”: ligarlos a ideas de variable asignación. Así es como surge el proceso del juego, inmediato antecedente del dibujo.

Y es a través de las habilidades motrices y de la nueva experiencia neuromuscular como el niño es dotado de un papel y material de dibujo y comienza a “pintarrajearlo”.

Nace el periodo de la informa en su primera fase, el pregarabato. Primero lo hace descontroladamente, pero pronto llega al garabato coordinado: no simboliza nada, pero tiene un sentido y hay elecciones en el trazo.

-Pregarabato: el niño casi golpea el papel con la pintura; aparecen curvos lanzados:

-Garabatos pendulares: líneas rectas de lado a lado. Todo el brazo actúa conjuntamente.

-Garabato incontrolado: aparecen curvas, pero aún fortuitas. Se debe a la incorporación del codo al dibujo.

-Garabato coordinado: las articulaciones aprenden a seguir patrones y se coordinan en busca de formas, por        ejemplo círculos. Se plasman concepciones de la individualidad, el niño desarrolla un atisbo de carácter propio.

-Garabato controlado: “el ojo toma el control y va antes que la mano”. El niño comienza a decidir, a punto de generar   formas voluntarias.

Y al entrar en el periodo de la forma alrededor de los tres años, las representaciones

gráfico-motrices dejan lugar a las gráfico-simbólicas. Siempre son pioneras las formas circulares, las más simples y arquetípicas (tan observadas por Jung o por el budismo zen) que nuestra mente reconoce antes; y los segmentos lineales. Y es que se trata de la representación del “yo” en formación, el círculo como contenedor de la identidad. Estamos en la etapa de las unidades.

Se pueden encontrar muchos más ejemplos de esta evolución (y de la que sigue después a lo largo de toda la infancia) en la página web de Machón:

http://www.dibujoinfantil.com/index.asp.html

La conferencia de Antonio Machón ha sido más que adecuada para clausurar estas jornadas. Hemos aprendido sobre las primeras medidas que expresamos con nuestro cuerpo, sobre la génesis individual del Arte y sobre un trabajo brillante que se remonta décadas en el tiempo y que orgullosamente se ha podido recoger en el día de hoy en la URJC.

CLAUSURA ANTONIO MACHÓN
Fotografía: Laura Irún

Dibujo: Alex Luque

Fotografía: Laura Irún

EL DESARROLLO GRÁFICO INFANTIL

 

 

Fotografía: Jorge Perona

 

“TERNURA”

Antonio Machón es uno de los mayores expertos en  materia de dibujo infantil. Introducida por Ana García, profesora de arte, investigadora y colaboradora de Machón, su charla expone los periodos por los que pasa un niño en el desarrollo de la capacidad creativa gráfica. Preguntas como por qué y para qué dibuja un niño son el eje central de la investigación de Antonio Machón, eje que hoy se ha plasmado en esta conferencia que ha dejado fascinado a todo el público de estas Jornadas.

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